29 oct. 2010 | Por: Nacho

Echar un polvo

Hoy en día nos referimos habitualmente al acto sexual como "echar un polvo", pero, ¿cuál es el origen de esta curiosa expresión?

La expresión "echar un polvo" fue acuñada por los fumadores de rapé (polvo de tabaco), quienes habitualmente abandonaban las reuniones sociales para fumar en privado. Dada la conocida fama del llamado cigarro de después [del acto sexual], no es de extrañar que echar un polvo acabara identificándose con el previo al propio acto de fumar.

Por otra parte, la connotación podría proceder también de la famosa expresión latina "Memento, homo, pulvis es et in pulverem revertis" ("Recuerda, hombre, que polvo eres y en polvo te convertirás"), pues su variante "Del polvo nacimos y en polvo nos convertiremos" parece recordar que todos los hombres nacimos como consecuencia de una cópula, es decir, del polvo nacimos. De hecho, esta frase bíblica del Eclesiastés es pronto seguida por el relato más erótico probablemente de toda la Biblia (sólo equiparable, dicen, al Kama Sutra): la relación del rey Salomón y Sulamita.


FUENTES COMPLEMENTARIAS: SUAZO PASCUAL, G. Abecedario de dichos y frases hechas, 2ª Edición, EDAF. Madrid, 1999;
NEVILLE, K. El círculo mágico, Ediciones B. Holanda, 2010

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