26 dic. 2010 | Por: Nacho

Retintín

Una nueva de errores lingüísticos, "casualmente" otro periodistismo que se ha extendido tristemente entre los hispanohablantes:

Ciertamente, muchas personas tienen la costumbre de hablar con ese tonillo subido y soberbio que podemos llamar retintín (por parecido con el verbo retiñir). Sin embargo, una persona sólo puede hablar con Rintintín si nos referimos a los personajes de la famosa serie del perro salvador (como Lassie). Palabras parecidas, pero bien distintas. Y lo digo sin retintín.

Ambos dos

El que esté libre de pecado que tire la primera piedra. Yo mismo lo he dicho varias veces y no ha sido hasta hoy que me he dado cuenta de que, en realidad, la expresión es incorrecta:

Ambos, se mire por donde se mire, significa los dos. Por tanto, decir ambos dos equivale a los dos dos, lo cual supone una clara redundancia, igual que decir "dúo de dos" (o subir arriba, entrar dentro, más mayor, círculo redondo, volver a repetir, rubia tonta...). Lo curioso es que este pleonasmo (expresión redundante en sí misma, ya que pleonasmo viene a significar una redundancia expresiva o enfática, como suponiendo que las redundancias no suelen ser expresivas) deriva de uno admitido por la RAE, rara vez escuchado: "ambos a dos". Piensen [con la cabeza] sobre ello, señores Inmortales...
17 dic. 2010 | Por: Nacho

Hacer agua/s

Con la nueva edición del DRAE (y la deprimente Ortografía nueva) han llegado diversos cambios a nuestros diccionarios. Uno de ellos es esta interesante corrección, que ya no aparece reflejada, tal y como podréis comprobar:

Es muy común leer en una noticia que alguien ha hecho aguas con tal o cual acción. En otras palabras, la ha pifiado. Sin embargo, a pesar de que nuestra interpretación coincida con lo que se quería expresar, siendo del todo correctos deberíamos pensar que ese alguien se estaba orinando, porque tal es el significado de hacer aguas: ir al baño (de ahí el famoso grito medieval de "¡Agua va!" y la distinción entre aguas menores y mayores). Otra cosa es la locución hacer agua, que efectivamente, quizá aludiendo al famoso juego de los barquitos, significa meter la pata. Rizando el rizo, podría argumentarse que ambas expresiones se relacionan a través de mear fuera del tiesto, pero no cabe duda de que este periodistismo, que diría Grijelmo, es sólo un ejemplo más de cómo los profesionales de los medios de hoy en día hacen agua constantemente.


¡Gracias, Clara!
28 nov. 2010 | Por: Nacho

OK

Probablemente, las siglas (si es que lo son) más usadas en cualquier idioma del mundo civilizado. Y su etimología da para mucho hablar (en este caso, escribir), ya que es tan incierta que las teorías son múltiples (ya se sabe: "La victoria tiene muchos padres"). Os pondré cuantas he encontrado a continuación en orden más o menos cronológico:

En primer lugar, existen entendidos que sitúan el origen del vocablo en la expresión okeh () del idioma choctaw (indígena norteameriano) o en la afirmación latina hoc illem, previo paso quizá por el equivalente occitano oc, que probablemente llegó a EEUU desde el continente africano con los esclavos negros, aunque existen evidencias de que el rey británico Ricardo I, Corazón de León usaba esta afirmación (siendo provenzal, sólo hablaba occitano y francés), lo cual era motivo de mofa por parte del pueblo, especialmente debido a lo indeciso que era el monarca (lo que le valió el sobrenombre de Le Roi Oc-et-Non, es decir, el Rey Sí-y-No). Igualmente, los irlandeses poseen en su lengua la exclamación och aye (probable corrupción del oh yeah), que pudo ser transmitida a los norteamericanos como consecuencia de la ingente inmigración irlandesa del país, especialmente en Massachusetts y Boston (dato este último interesante, ya que de Boston procede la primera referencia al término).

Otros opinan que podría proceder de las iniciales de ola kalá (todo está bien), lo cual era escrito en la antigua Nueva York, donde residía gran cantidad de población griega, en las mercancías llegadas desde su tierra natal. De forma similar, las balas de algodón de las plantaciones sureñas francófonas de EEUU se marcaban con las siglas de au quai (al muelle, pronunciado o-k) cuando estaban listas para su embarque, lo cual también ocurre con otra versión, que sostiene que la expresión procedería de una deformación gráfica de all correct, producto del analfabetismo de los encargados de marcar el equipaje de los trenes. No obstante, muchas otras teorías alternativas postulan también que esta deformación se pudo haber producido en otras circunstancias (por ejemplo, también se le atribuye el primer uso al presidente estadounidense Andrew Jackson, retratado en la pintura de la derecha).

También podría tratarse de una cuestión fonética, ya que, en catalogación de madera, la más fina era la de roble (en inglés, oak), que era llamada oak-A (pronunciado oukei, transcripción de la pronunciación de las letras «o» y «k», respectivamente, en inglés), o incluso podría suponer la negación del KO (knock out) del boxeo.

Ya en los años '30 del siglo XIX, existió un telegrafista especialmente eficiente llamado Oscar Kevin que solía firmar sus mensajes con sus propias iniciales. Lo mismo hacía el jefe de control de calidad de la empresa automovilística Ford (o Mercedes-Benz, según otras versiones), Otto Kaiser, que marcaba con sus iniciales a los vehículos que pasaban la inspección. En la misma línea, Martin Van Buren (imagen) utilizaba el sobrenombre Old Kinderhook en referencia a su lugar de nacimiento, una villa de Nueva York, y llegó a formarse el Democratic OK Club, que vendía al candidato a presidente estadounidense como una persona correcta, fiable y veraz.

En torno a la misma época, los inmigrantes italianos de las acerías norteamericanas avisaban al grito de "¡Occhiali!" cuando vertían el acero hirviendo para que el resto se pusiese las gafas protectoras, aunque el ruido de la industria debía ser tal que sólo se escuchaba algo así como ok. A pesar de todo ello, la primera evidencia que se tiene del término apareció en 1939 en un artículo atribuido a Charles Gordon Greene, editor del periódico Boston Morning Post, que gustaba de poner iniciales y, entre paréntesis, su significado, provocando en ocasiones la incoherencia al atribuir deliberadamente iniciales incorrectas a ciertas expresiones. En este caso, por ejemplo, se escribió OK como siglas de all correct. Evidentemente, toda teoría sobre el término fundamentada en hechos posteriores a este año deja de ser creíble, aunque es mi deber mencionarlas para interés del lector.

De hecho, la explicación más conocida se remonta a la Guerra de Secesión, acontecida en EEUU entre los años 1861 y 1865, durante la cual se anotaban en una pizarra las bajas en el campo de batalla. Cuando no ocurría ninguna muerte, se anotaba 0 killed (cero muertos), que, por similitud entre el cero y la «o», se quedaría en el actual OK con el significado de algo positivo.

La última teoría se sitúa alrededor de 1867, cuando el ingeniero alemán John Augustus Roebling diseñaba el Puente Colgante de East River y firmaba los escritos aprobados con las iniciales AK (alles klar, expresión alemana para todo correcto). Sin embargo, la pronunciación por parte de sus compañeros de la palabra all (todo, pronunciado oll) le causó tal confusión que acabó mezclando ambos idiomas y escribiendo OK, es decir, oll klar, que se asemeja a la expresión oll klor del bajo alemán con el mismo significado.

Como colofón, cabe señalar lo curioso que es el gesto utilizado en sustitución de OK, consistente en formar una circunferencia juntando las yemas de los dedos pulgar e índice y levantando el resto, ya que supone la transcripción gestual de las dos letras: la «o» (circunferencia) y la «k» (formada por los tres dedos extendidos). Algunos dicen que esta clave (en inglés, key) se usaba durante la Guerra de Secesión para indicar que todo iba bien, recibiendo el nombre de O Key, esto es, la clave de la «o» (circunferencia).


Cuando/Cuanto menos

Son demasiadas ya las veces que he tenido que corregir este garrafal fallo, así que voy a inmortalizarlo en esta entrada para la posteridad:

La locución cuando menos es del todo equivalente a como mínimo. Así, la oración "Esto es, cuando menos, interesante" significaría que lo que sea es, como mínimo (en el momento en que menos valor tiene, pues puede llegar a mucho más), interesante.

Por otro lado, la expresión cuanto menos sólo debe utilizarse en oraciones subordinadas de cantidad del tipo "Cuanto menos estudio, peor me llevo con mis padres" y jamás puede sustituir a cuando menos. No obstante, sí puede ser sustituida por mientras menos e incluso la latinoamericana entre menos, pero no por contra menos.


FUENTE COMPLEMENTARIA: FUNDÉU BBVA

Kowabunga

Ayer estuve en el musical infantil Sábado 3:30 y preguntaron qué personaje de animación decía "Kowabunga!" (bueno, según el que preguntaba, quién decía "Covadonga"). Muy emocionado, contesté "¡SCOOBY DOO!" y al poco escuché "Exaaaaaacto, ¡las Tortugas Ninja!". Entonces pensé "Ups, es cierto..." (lo que pasa es que yo sólo recuerdo la frase "¡De puta madre!" de boca de las tortugas mutantes) y, en cuanto estuve en casa, investigué un poco la palabrita de marras:

Al parecer, dicha expresión supone una corrupción del hawaiano kupaianaha, que vendría significar fantástico, genial, increíble. Por lo que he podido saber, y coincido absolutamente con ello, el término probablemente llegó a Estados Unidos junto con el movimiento surfero, cuya jerga trajo consigo multitud de expresiones y palabras nuevas, la gran mayoría de las cuales procedían del idioma hawaiano.

La cuestión es que, al ir a doblar la serie de las Tortugas Ninja al español, no se supo qué expresión utilizar para sustituir al grito surfero, de modo que se escogió nuestro socorrido "¡De puta madre!" y, más tarde, cuando las series se volvieron tan puritanas, "¡Covadonga!" (por parecido fonético e incluso semántico con kowabunga), con lo que yo tenía motivos justificados para equivocarme... ¿no?


FUENTE COMPLEMENTARIA: URBAN DICTIONARY

Herretes

Capçats en catalán, aglets en inglés y puntales en italiano. Pocos saben el significado de esta curiosa y útil palabra. Y mi objetivo de hoy es que todos los que lean mi blog lo descubran:

Archivo:Three Different Aglets.jpgPara variar, consultando el DRAE se puede descubrir el significado del término, que es el que da nombre a las puntas de metal (herrete es diminutivo de hierro) o plástico de los cordones. Generalmente, se obtienen de la fusión de acetato de celulosa y acetona, razón por la cual en México se les llama acetatos. Y lo más divertido de todo el asunto es que la gente (me incluyo) ha comenzado a averiguar esta palabra gracias a la serie de animación Phineas & Ferb (que, por otro lado, no veo). Por eso, como novedad, os incluyo la canción de la serie dedicada exclusivamente a esta palabra:


¡Gracias, Pepe!
25 nov. 2010 | Por: Nacho

Alarma

Una palabra esencial en estos tiempos en los que tanto indeseable anda suelto. Y, para hablar con propiedad, nada mejor que un poco de etimología:

Una vez más, recurrimos al sagrado DRAE y nos dice que la voz procede del italiano allarme. ¿Y qué significa allarme? Pues resulta que es el grito que usaban los vigías de las murallas cuando posibles enemigos se acercaban: "All'arme!". De modo idéntico, nuestra versión de la palabra fue consolidada por la llamada de los vigías españoles, traducción literal de la expresión italiana: "¡A las armas!". Y, ciertamente, una alarma es un sistema de aviso... Podéis recordarlo cada mañana cuando os suene el despertador.
24 nov. 2010 | Por: Nacho

Guay

Seguro que más de uno la estaba esperando. ¡Pues aquí está, y bien cargadita de contenido! Así que allá vamos:

Con el DRAE en la mano, la voz procede de una deformación arcaica de la onomatopeya ay usada en tiempos del Medievo (por ejemplo, en el Quijote y la Celestina). De hecho, en italiano guai equivale efectivamente a esta interjección poética de lamento. Todo ello derivaría del "Vae victis!" ("¡Ay de los vencidos!") pronunciado por el caudillo galo Breno al ser sitiada Roma. Cuenta la tradición que el líder usó esta frase cuando se acordó la retirada por parte de los galos a cambio de una remuneración económica y, al ir a pesar el rescate, los romanos percibieron que la balanza había sido trucada. Ante la réplica, Breno tiró su espada a la balanza y soltó la famosa frase, que ha quedado como muestra de la impotencia del vencido ante el vencedor. La evolución a la palabra actual es sencilla: vae pasaría a vai, pronunciado uai (perdida la u, daría evidentemente ay), que se transformaría en guay.

Sin embargo, la connotación negativa de la cita hubo de revertirse en algún momento. A este respecto, se dice que guay también fue usada como forma de puntuar en cierto juego, de tal modo que hacer muchos guays bien podía considerarse algo positivo. Esta teoría parece entroncar mejor con el uso primigenio en España de la expresión, que básicamente era utilizada por la gente bien añadiéndole, en ocasiones, los prefijos super, mega, ultra, hiper–, etc. El uso por parte de esta clase social podría provenir del contagio producido durante la cultura de la movida entre esta palabra y el anglicismo gay (alegre – de ahí lo de vida alegre – y, por derivación, excelente, estupendo, es decir, guay), que podría provenir también del latín gaudium (gozo). Igualmente, de aquí probablemente procedería el cruce menos usado con chachi: guachi.

Esto explicaría por qué las expresiones creerse guay o ir de guay tienen ese matiz tan marcadamente peyorativo, pues existen evidencias de que eran usadas para hacer burla de los pijos (guays o gente guay) durante los años '80.

No obstante, es cierto que esta palabra también fue muy usada por la gente de barrio (aunque ahora su uso es más neutro al ser utilizada sobre todo por los niños), por lo que podría hablarse incluso de una doble vertiente etimológica. En este segundo caso, derivaría del árabe egipcio kuwayyis (bueno), utilizado para denominar al hachís de buena calidad en contraposición a la jaravaca (palabra árabe derivada de un cruce etimológico con caca de vaca) o jena (por semejanza a la planta de la alheña o henna), que es el hachís de calidad pésima en el argot de los camellos y grifotas (adictos a la marihuana). Así, guay (perdida la –s final de la palabra original, inicialmente usada en Sevilla) se convirtió en sinónimo de lo bueno y excelente, mientras que jena se usa en determinados ambientes con el sentido de pésimo, a menudo con el ripio jena de Cartagena (zona colonizada en su día por los árabes), a semejanza de guay del Paraguay o ful de Estambul (donde ful, en germanía, significa falso o fallido).

Y para los anglófilos también hay alternativa, aunque de credibilidad más que cuestionable, ya que he llegado a leer que guay podría proceder de la palabra inglesa white (blanco). La ventaja de esta teoría es que justifica la existencia de la expresión tope guay (de top white, es decir, lo más blanco), pero esto también podría explicarse por el propio significado de tope: tope guay = guay hasta el tope, hasta su punto máximo. Sea como fuere, la derivación sería consecuencia de un maniqueísmo entre el bien y el mal, asociados respectivamente al blanco y al negro en Occidente (como ejemplo, pensad en las bodas y funerales), pero no en Oriente, donde es al revés (en China, no se producen Lacasitos blancos y en los funerales se viste de este color).

Para finalizar, cabe remarcar que esta palabra nada tiene que ver con la partícula –guay de Paraguay, Uruguay o Queguay, ya que este sufijo procede del guaraní gua, indicante de procedencia, e y (agua).


FUENTE: WORDREFERENCE (FORO)

FUENTES COMPLEMENTARIAS: ETIMOLOGIAS.DECHILE.NET, MENÉAME
21 nov. 2010 | Por: Nacho

Autológico/Heterológico

Una vez, hace bastante tiempo (calculo que unos 5 años), leí una entrada de blog sobre preguntas existenciales y una de ellas era "¿Es la palabra autológico autológica?". Al desconocer el significado de dicha palabra, lo busqué, pero lo olvidé y recientemente la palabra volvió a mi vida. Por eso, quiero compartirla con vosotros:

El origen de esta palabra se remonta a comienzos del siglo pasado, cuando los matemáticos Kurt Grelling y Leonard Nelson publicaron la formulación de una paradoja lógico-semántica (paradoja de Grelling-Nelson). Para ello, inventaron dos palabras: autológico, que designa a aquellos adjetivos (y, por extensión, cualquier palabra o enunciado) que cumplen con la condición de que su significado se puede aplicar a sí mismos, y heterológico, que denota los adjetivos que no poseen dicha condición. Así, breve es una palabra breve y, por tanto, autológica, pero monosilábico no es una palabra monosilábica, por lo que es heterológica. La gracia viene a la hora de decidir si dichas palabras son autológicas o no, es decir, ¿es autológico una palabra autológica o heterológica? ¿Y heterológico? Pensad sobre ello, es un gran ejercicio mental de lógica.

Y he aquí otro ejercicio: idear palabras autológicas. De momento, yo tengo las siguientes de nuestro idioma, pero se admiten más para completar mi modesta lista:

Adjetivo, aprendible, (a)típico/común, breve/corto, castellano/español, cantable, (re)conocible/(re)conocido, comprensible/entendible/inteligible, concreto, descriptible, dicho/pronunciado (sólo en lenguaje hablado), divisible/partibleenseñable, empleado/usado, enunciado/expresado, escrito/legible/visible (sólo en lenguaje escrito), escuchable/oíble, esdrújula/grave/llana, euskera, fácil/sencillo/simple, femenina/masculino, hexasilábico/pentasílabo/polisílab(ic)o, icono/metáfora/palabra, pleonasmo, plurales/singular, pronunciable, sofisticado, sustantivo, traducible.


FUENTE COMPLEMENTARIA: WORDREFERENCE (FORO)

Acento prosódico

Muchas personas no saben distinguir un acento de una tilde. Pero, una vez más, para eso está este blog, para explicarlo: la tilde es el signo ortográfico que se pone en determinadas ocasiones sobre la sílaba tónica de una palabra (por lo menos en español), mientras que el acento hace referencia a la prosodia, es decir, indica siempre la sílaba tónica, pero no necesariamente con una señal gráfica.

Efectuada este introducción, conviene hablar de algunos pocos casos interesantes:

Elite: «Minoría selecta o rectora». Originariamente, la palabra procede del francés élite (pronunciado elit, ya que prácticamente todas las palabras francesas son agudas). Sin embargo, la grafía con tilde, dada la similitud con la forma española, se extendió tanto que comenzó a pronunciarse como si dicha tilde también existiese en español. Así, a pesar de ser antietimológicas (al menos la pronunciación), ya se admiten la grafía y pronunciación de élite como correctas.

Libido: Según el DRAE, sin circunloquios accesorios, es el deseo sexual. Y consultando el DPD descubrimos que la grafía y pronunciación como palabra esdrújula son incorrectas, por parecida que sea la palabra a lívido (intensamente pálido).

Hechizos de Harry Potter

Ayer vi la séptima entrega de la saga Harry Potter y recordé los interesantes artículos de la Wikipedia que explicaban el origen de los nombres de los hechizos. Al ir a consultarlos, me encontré con que habían sido eliminados, así que he investigado un poco para traeros esta friki atípica entrada:

Accio: En latín, convocar. Se usa para atraer objetos cuya situación aproximada conoce el mago.

Aguamenti: De agua (aquam) más menti (probablemente, de menta). Llena un recipiente de agua.

Alohomora: Derivado de una palabra africana usada para designar a algo favorable a los ladrones. Permite abrir puertas y ventanas cerradas de manera no mágica.

Anapneo: Del griego para respirar. Despeja las vías respiratorias.

Aparecium: Del latín appareo (aparecer). Es utilizado para desvelar la tinta invisible.

Apparate: También de appareo, sirve para aparecerse en otro lugar.

Ascendio: Del latín ascendo (subir). Posibilita ascender a gran altura.

Avada/Aveda Kedavra: Corrupción de abracadabra, hechizo sanador medieval. Esta palabra, a su vez, podría proceder del griego abraxas (Dios todopoderoso), del árabe abra kadabra (que las cosas sean destruidas), del armero abhadda kedhabhra (desaparece con estas palabras) o del arameo avrah kadabra (crearé lo que nombre). Produce la muerte instantánea de cualquier ser vivo.

Avis: En latín, ave. Conjura una bandada de pájaros.

Carpe retractum: Del latín carpo (recoger) y retractio (retracción). Hace aparecer una cuerda para tirar de otros objetos.

Colloportus: Del latín colligere (atar) y portus (puerta). Sella mágicamente una puerta.

Confundus: Del latín confundo (confundir). Se utiliza para confundir la voluntad de otra persona.

Crucio: En latín, torturar. Produce ese efecto en sus víctimas.

Deletrius: Del inglés delete (borrar). Elimina el historial de encantamientos perceptible con priorem incantatem.

Densaugeo: Literalmente, aumentar los dientes en latín.

Desmaius: Latinización de desmayo. Crea un haz de luz roja que aturde a la víctima.

Diffindo: En latín, dividir. Produce un corte limpio de parte a parte sobre cualquier superficie.

Disapparate: Formado con la partícula dis, se usa para desaparecer de un lugar (al contrario que apparate).

Engorgio: Del ingles engorge (rellenar en exceso). Aumenta el tamaño de un objeto o ser vivo.

Ennervate: Del latín enervare (debilitar). Provoca el efecto contrario en la victima.

Episkey: Del griego episkeyi (reparar). Es un hechizo sanador generalmente utilizado para soldar huesos.

Evanesco: En latín, desvanecer, pues tal es el efecto que produce en el objeto afectado.

Expecto Patronum: Traducido literalmente del latín, espero un guardián. Invoca a un ser plateado zooforme que protege contra el ataque de determinadas criaturas malignas.

Expeliarmus: Del latín expellere, repele la varita de otro mago.

Fidelius: En latín, personas fieles. Establece un Guardián Secreto del paradero de un lugar, objeto o persona ocultos.

Finite Incantatem: Tomado simultáneamente del latín y el inglés, significa que termine el encantamiento. Elimina los efectos de cualquier hechizo realizado con anterioridad.

Flagrate: Del latín flagrantia (quemar). Permite al usuario dibujar líneas de fuego con la varita.

Fregotego: Adaptación de fregoteo, del latín fricare (frotar). Es usado como conjuro de limpieza.

Furnunculus: Del latín furunculum (forúnculo). Provoca la erupción de forúnculos por todo el cuerpo de la víctima.

Homorphus: Contracción de la palabra latina homo (hombre) y la griega morphus (forma). Devuelve a un licántropo a su forma humana.

Immobulus: Del inglés immobilise (inmovilizar). Causa dicho efecto en la víctima.

Impedimenta: En latín, obstáculos. Detiene o ralentiza a cualquier ser.

Imperio: Del latín imperio (mandar). Sirve para controlar la voluntad de otra persona.

Impervius: Del inglés impervious (impermeable). Hace que un objeto se vuelva resistente al agua.

Incarcerous: Del inglés incarcerate (encarcelar). Lanza sogas para atrapar a la víctima.

Incendio: Del latín incendo (prender fuego). Crea lenguas de fuego pequeñas.

Langlock: Conjunción de lang (lengua) y lock (en inglés, trabar). Imposibilita el habla al pegar la lengua al paladar.

Levicorpus: En latín, elevar un cuerpo. Deja a la víctima colgando en el aire del revés, por los tobillos.

Liberacorpus: En latín, liberar un cuerpo. Libera de los efectos del hechizo anterior.

Locomotor: En latín, mover de un lugar. Atrae a un objeto cercano.

Locomotor Mortis: Como el anterior, pero añadiendo la palabra latina mortis (muerte). Lejos de tener relación con su etimología, provoca que las piernas de la víctima se peguen sin poderse separar.

Lumos: Del latín lumen (luz). Convoca a un haz de luz que hace brillar la punta de la varita.

Mobili: Del latín mobilis (movible). Fuerza la traslación del objeto designado.

Morsmordre: Del latín mors (muerte) y el francés mordre (morder), en consonancia con la etimología de mortífago (mortis + fago, palabra grecolatina que significa que come). Por tanto, significaría literalmente morder la muerte. Es el hechizo usado para convocar a la Marca Tenebrosa.

Muffliato: Del inglés muffle (amortiguar, taponar). Obstruye los oídos de las personas con un zumbido de origen inidentificable.

Nox: En latín, noche. Contrarresta el hechizo lumos.

Obliviate: Del latín oblivio (olvidar). Borra la memoria de la víctima.

Orchideous: Del grecolatino orchis, del que deriva la palabra orquídea. Crea un ramillete compuesto de esta flor.

Oppugno: En latín, atacar. Posibilita que el objeto o ser seleccionado ataque a otro.

Petrificus Totalus: Derivación del latín para petrificar totalmente. Inmoviliza completamente a la víctima durante un determinado período de tiempo.

Portus: En latín, puerta, entrada. Convierte a un objeto en un traslador que lleva a un lugar determinado.

Priorem Incantatem: Nuevamente tomado a la vez del latín y el inglés, significa anterior encantamiento. Generalmente, crea un eco del último hechizo empleado, pero puede tener otros efectos con varitas gemelas.

Protego: En latín, proteger. Crea un escudo invisible que protege contra hechizos menores.

Quietus: Conato de latinización de la palabra inglesa quiet (callado). Contrarresta el efecto del hechizo sonorus.

Reducio: Del latín reducere (reducir). Encoge el tamaño de un objeto o ser.

Reparo: En latín, reparar. Produce ese efecto en el objeto deseado.

Rictusempra: Del latín rideo (reír) y semper (siempre). Provoca risas incontrolables en la víctima.

Riddikulus: Del inglés ridiculous (ridículo). Se utiliza contra los boggarts pensando en una situación divertida y ridícula.

Sectumsempra: Del latín sectio (cortar) y semper (siempre). Causa cortes abundantemente sangrantes en la víctima.

Serpensortia: Del latín serpens (serpiente) y, probablemente, del francés sortir (salir). Convoca a una serpiente.

Sonorus: En latín, sonoro. Tiene como fin aumentar el volumen de voz de una persona.

Specialis Revelio: Del latín specialis (especial) y revelo (revelar), pues revela cualquier característica especial oculta.

Tarantallegra: Del italiano taranellaes, baile rápido que es provocado en las piernas de la víctima con este hechizo.

Tergeo: En latín, enjugar. Limpia de objetos líquidos una superficie.

Wingardium Leviosa: Probablemente, del inglés wing (ala) latinizado y del latín levo (elevar). Eleva en el aire cualquier objeto no demasiado pesado.


FUENTE: BLOG HOWARTS

FUENTE COMPLEMENTARIA: BROWN, D. El símbolo perdido, Ed. Planeta. Nueva York, 2009
20 nov. 2010 | Por: Nacho

Surrealismo

«Movimiento literario y artístico [...] que intenta sobrepasar lo real impulsando con automatismo psíquico lo imaginario y lo irracional», dice el DRAE. Sin embargo, no es poco habitual ver a algún inculto escribir subrealismo. ¿Por qué nos parece tan obvia esta incorrección? ¿No sería natural pensar que la palabra procede del prefijo sub– más la palabra realismo?

Sin embargo, esto no es correcto. De hecho, el significado real es el contrario, pues la palabra procede del francés surréalisme, vocablo formado con el prefijo sur, que significa sobre (super/supra), a diferencia de sub, prefijo latino que significa bajo. Así, el surrealismo sería aquello que sobrepasa la realidad, que está por encima de ella (no por debajo), como este cuadro de Dalí.

Un error similar que ha calado más hondo en el español es el del subrayador. En nuestro idioma, subrayar es situar una raya debajo de una palabra o varias, tal que así. Sin embargo, resulta que hoy en día también llamamos subrayar (en inglés, underline, y en francés, souligner) lo que en otros idiomas llaman sobrerrayar (en inglés, highlight, y en francés, surligner), que sería esto. Por suerte, el DRAE aún no contempla este doble significado (la palabra subrayador no aparece en el diccionario), pero miedo me da pensar en el futuro...

Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el Cielo

Curiosa frase de Jesucristo (si no lo fuera, no estaría aquí), como tantas otras. Parece una muestra obvia del recurso de reducción al absurdo, pero si en algo coinciden los entendidos es en que no es así:

A grandes rasgos, son dos las teorías sobre el origen de la expresión:

La primera de ellas lo atribuye a una mala traducción de San Jerónimo, traductor biblíco, que pudo haber confundido la palabra griega kamelos (soga gruesa de amarre) con camello. Por tanto, no sería extraño decir que una soga difícilmente pasará por el diminuto ojo de una aguja (aunque más insólito resultaría que pasase un camello, ciertamente).

La segunda teoría, más cabal en cuando a la interpretación, se refiere a las angostas puertas de las murallas de las ciudades que se utilizaban por las noches en tiempos de Jesús, por las que, realmente, un camello bien podía pasar, pero no sin antes librarse de toda su carga. Así, el mercader que quisiese entrar a la ciudad habría de despojarse de todos sus bienes antes de pasar, lo cual es una clara metáfora a lo que deben hacer los ricos para entrar en el Reino de los Cielos.

Ligeramente relacionada con esta última teoría, existe una tercera no muy popular que habla de un estrecho paso montañoso conocido con el nombre de Ojo de Aguja por su angostez, la cual no permitía el paso de cualquiera animal de la envergadura de un camello.


FUENTES: ETIMOLOGIAS.DECHILE.NET, AUTORNETO
19 nov. 2010 | Por: Nacho

Llegar y besar el santo

En general, toda labor conlleva unos frutos merecidamente obtenidos. Pero existen ciertos afortunados que, en cuanto se ponen a ello, obtienen lo que desean, es decir, llegan y besan el santo. ¿Y por qué se dice esto? Muy fácil:

Los más avispados ya imaginarán cuál es el origen de esta expresión, pero este humilde servidor se ve en la obligación de explicarlo para el resto. Indudablemente, alude a la costumbre religiosa de besar a los iconos de los santos en busca de alguna clase de privilegio de origen divino. Generalmente, este acto se solía llevar a cabo tras las multitudinarias procesiones en romería, pero siempre existía algún listillo que conseguía saltarse la cola y, conforme llegaba, besaba al santo. Por eso, hoy en día la expresión se usa en alusión a las contadas ocasiones en las que se obtiene lo esperado sin demasiado esfuerzo y sin emplear mucho tiempo.


FUENTE: SUAZO PASCUAL, G. Abecedario de dichos y frases hechas, 2ª Edición, EDAF. Madrid, 1999

Estar en bolas

Todos conocemos el significado de la expresión, alusiva al desnudo y, metafóricamente, cuando uno queda en evidencia, con una mano delante y otra detrás (se entiende que para taparse las partes pudorosas, obviamente). Y ciertamente los testículos se asemejan a un par de bolas, pero al parecer no es éste el origen del eufemismo:

Una vez más, se nos plantean dos teorías al respecto:

Por un lado, existen autores que creen que el modismo procedería de la germanía estar en bola, donde bola equivale al mercado público o la feria. Por tanto, nuevamente aparece una referencia a la evidencia o exhibición pública.

Por otro lado, la expresión podría derivar por la similitud semántica entre bola y pelota, aumentativo este último de la palabra pelo. En consecuencia, sólo se hace referencia al vello corporal, quizá incluso al púbico, pero en ningún momento a los propios testículos. Sin embargo, ya se sabe que el pueblo suele modificar el idioma a su antojo... dejándolo en pelotas.


FUENTE: AGUAS NEGRAS
16 nov. 2010 | Por: Nacho

Blues

Un estilo musical impropio de España, pero muy prolífico en Estados Unidos. La propia etimología no deja de llamar la atención, especialmente al buen conocedor del idioma anglosajón. Por ello, me pareció interesante comentar la procedencia del término:

Como todo el mundo sabe, blue es la palabra inglesa para el color azul (curiosamente, cuando nosotros diríamos un chiste verde, los ingleses dicen a blue joke). Y, como todo adjetivo inglés, es invariable en género: blue shirt, blue shoes. No obstante, el nombre del conocido estilo musical se pluraliza al estar sustantivado, ya que en este caso blues hace referencia a los «espíritus caídos de la depresión y la tristeza» mencionados en la farsa Blue Devils de George Colman.

Así, los [diablos] azules (blues) son aquellos que cantan con esas mismas melancolía y tristeza que se han convertido en sinónimo del adjetivo blue (ahora le podréis encontrar más sentido a la canción "El gato que está triste y azul"). De hecho, permitidme emular a don Pancracio Celdrán al incluir una experiencia personal, ya que precisamente mi novio habitualmente utiliza la expresión día azul para referirse a esos días en los que estás deprimido o triste sin motivo aparente (ya que se ve que día gris implicaría una mayor desazón).


FUENTE COMPLEMENTARIA: ALL THESE BLUES

Potencialmente peligroso

Una vez más, me aprovecho del bueno de Grijelmo y de su maravillosa obra para una nueva entrada. En esta ocasión, atendiendo a la corrección de una expresión bastante extendida entre los periodistas y políticos de hoy en día:

El propio DRAE define peligroso como algo «con riesgo o que puede ocasionar daño». Ese puede de la definición ya es indicante de la potencialidad de esta cualidad, pues es obvio que algo que puede ocasionar daño es potencialmente dañino (que no potencialmente peligroso). La potencialidad es parte del peligro y puede activarse o no. En caso de hacerlo, ya no se habla de peligro o peligroso, sino de daño o dañino. Por tanto, puede concluirse que esta expresión es un pleonasmo, una redundancia igual de censurable que subir arriba/bajar abajo, entrar dentro/salir afuera, etc. En definitiva, supone un vocablo potencialmente dañino para la corrección del idioma español.


FUENTE: GRIJELMO, A. La punta de la lengua, Ed. Aguilar. Madrid, 2004

Keniata

Un gentilicio tan curioso como original. Contraviene las reglas generales del resto que conocemos, pero ciertamente en esta materia hay poco o nada escrito, así que remontémonos atrás en el tiempo para indagar en la palabra:

Tradicionalmente, la palabra utilizada para referirse a un natural de Kenia era keniano, que ya suena más español que keniata. La confusión surgió durante los años setenta, cuando Jomo Kenyatta alcanzó la presidencia keniana. La continua referencia por parte de los medios al presidente Kenyatta daba la impresión de significar el presidente keniano, razón por la cual ambos términos quedaron equiparados de algún modo como sinónimos, a pesar de que hoy en día raramente se escucha el original en España o el "falso" en Latinoamérica.


FUENTE: GRIJELMO, A. La punta de la lengua, Ed. Aguilar. Madrid, 2004

Mariachi

¡Ay, ay, ay, ay! ¡Órale, pues! Una de mis mejores amigas es medio mexicana y nada tan mexicano como los famosos mariachis. Curiosa palabra ésta, ¿verdad? Veamos cuál es su origen:

Ante la falta de acuerdo de los expertos, tres son las teorías mayoritarias (podéis encontrar más en el blog Memoria residual) con respecto a la procedencia de la palabrita:

En primer lugar, el DRAE es de la no tan descabellada opinión de que la expresión entronca con la palabra mariage (en francés, matrimonio), lo cual es bien posible, dado que los franceses ocuparon Jalisco en dos ocasiones durante el siglo XIX. No obstante, existen evidencias de la existencia de esta palabra antes de dichas intervenciones, lo cual lleva a la segunda teoría.

La segunda teoría defiende que la palabra procede de un tipo de madera que era usado para construir los tablados donde se bailaba, cantaba y tocaba los instrumentos.

Finalmente, volviendo a las raíces familiares, hay quien opina que la palabra deriva del maya mariamchi (derivada a su vez de marreamchi), compuesto de ma (familia) + ri/rre (puro) + ham (alma) + chi (siempre), es decir, los de mi misma sangre/espíritu (mis familiares o compadres).


Yeyé

La chica yeyé de Conchita Velasco aún es escuchable en muchos CDs recopilatorios del tipo Las 100 mejores canciones españolas, pero este curioso término, que designa a toda una moda musical de los años sesenta, nos es extraño, así que he indagado en su origen:

Al parecer, una vez más, debemos agradecer a los Beatles sus aportaciones al mundo (en este caso, al mundo del habla hispana). She loves you, título de una de sus canciones, incluía repetidas veces la palabra yeah (pronunciada a la inglesa, es decir, ye, no a la americana, yea) en su estribillo, al estilo de muchas canciones pop de la época, por lo que se comenzó a considerar que la palabra era un símbolo del propio movimiento. Así, dado que lo inglés/americano siempre ha sido visto en España como sinónimo de elegancia, rebeldía y, en definitiva, algo nuevo, único y original, adoptamos ese yeah, yeah con un guión (yé-yé) que acabaría desapareciendo (yeyé).


FUENTE: GRIJELMO, A. La punta de la lengua, Ed. Aguilar. Madrid, 2004
15 nov. 2010 | Por: Nacho

Chachi

Gran palabra. Quizá suene infantil, pero su simpleza es tan maravillosa que encaja a la perfección en cualquier contexto informal. Y, sin embargo, es de esas palabras que usamos cuyo origen no conocemos. Pero para eso está este blog, para explicarlo:

Tras la II Guerra Mundial, la pobreza reinaba por doquier. Sólo los estadounidenses habían salido ganando del conflicto, aunque se vieron involucrados de lleno en la guerra fría contra la URSS. Mientras tanto, el resto de países, especialmente los europeos, trataban de sobrevivir. La situación en España era catastrófica y pronto se desarrolló un importante comercio negro desde Inglaterra que se introducía por el territorio anglopeninsular de Gibraltar. Así, los andaluces eran los que más fácilmente accedían a estos necesitados bienes, lo cual les valió a los ingleses el aprecio de todos ellos.

En concreto, los gaditanos, que no olvidaban el apoyo prestado en 1812 durante la invasión francesa, comenzaron a identificar las cosas buenas con lo inglés. Siendo Winston Churchill el Primer Ministro británico por aquel entonces, no es de extrañar pues que en Cádiz se comenzara a decir que algo bueno era algo churchill (pronunciado charchil), lo cual daría origen a la palabra chanchi, madre de la que hoy en día aún utilizamos.

Otra teoría, respaldada por mi colega bloguero Miguel Ángel, sostiene el origen calé de la palabra desde el vocablo chachipén (verdad). Así, la expresión "chachi que sí" quedó como un sustituto coloquial de afirmaciones vehementes (igual que hoy día se usa "claro que sí", por ejemplo) y, con el tiempo, fue adquiriendo la denotación que tiene actualmente. Chachi, ¿eh?

¡Gracias, Miguel Ángel!

FUENTE COMPLEMENTARIA: MEMORIA RESIDUAL
14 nov. 2010 | Por: Nacho

Marcas comerciales

Uno de mis temas preferidos es el origen de los nombres de las marcas comerciales. Aunque muchos no son más que el apellido de su fundador, como es el caso de Ford, Dunlop o la desaparecida Zeppelin, otros son auténticos juegos de palabras muy ingeniosos. Desgraciadamente, el topic ha sido ampliamente expuesto en Internet, así que, aparte de lo que podríais encontrar en cualquier otra web (exceptuando este maravilloso cuadro, que encontré más tarde), trataré de añadir algo único y nunca antes visto:

Alcampo: Traducción literal del nombre primigenio, Auchan (del francés haut champ: alto campo).


Amazon.com: Sus creadores querían un nombre que empezase por «a», ya que así saldría en los primeros puestos en los buscadores web. Escogieron Amazon (Amazonas) por ser el río más ancho del mundo, superando diez veces la anchura del competidor inmediato. Como curiosidad adicional, fue la primera compañía registrada oficialmente con la coletilla .com.


Apple: Steve Jobs decidió vender ordenadores con el nombre de esta fruta en homenaje a la casa discográfica de The Beatles, que se llamaba de la misma manera. De hecho, Macintosh es una variedad de manzana californiana.

Aspirina: Formado por la palabra spir  (en alemán, ácido salicílico) más el prefijo a  y el  sufijo germánico (y, por tanto, inglés) in.

Audi: Traducción del apellido alemán de August Horch, diseñador de coches, al latín, con el significado de escuchar.

Banesto: Acrónimo de Banco Español de Crédito.


Barbie: La idea de la famosa muñeca surgió cuando Ruth Handlers, viendo jugar a su hija Bárbara con muñecas recortables de papel, decidió llevar a cabo su ambicioso proyecto, que tomó el nombre en diminutivo de su hija.

Bic: Antes llamada BITCH (en inglés, perra), se hubieron de eliminar dos letras para evitar que los yanquis la pronunciaran tal cual.

Bluetooth: Esta tecnología de procedencia nórdica toma su nombre del rey Harald, segundo monarca de Jutlandia y unificador de Dinamarca y Noruega, más conocido como Harald Blatand,  traducido al inglés como Bluetooth (diente azul), aunque se cree que su significado original responde más bien a la idea de  "gran hombre de piel oscura".


Bridgestone: Traducción al inglés del apellido de los fundadores, la familia Ishibashi (puente de piedra), con un intencionado parecido a Firestone, empresa adquirida por esta empresa japonesa.


Budweiser: La famosa cerveza toma su nombre de la recóndita aldea alemana de Budweis, donde el americano Carl Conrad descubrió una cerveza  de excepcional aroma y sabor.


Carrefour: Palabra francesa que significa cruce de caminos, pues lo que precisamente pretende todo hipermercado es que en él confluyan los caminos de todos los potenciales clientes. Como curiosidad, el imagotipo es en realidad una «C». Para más curiosidades por el estilo, consultad Noticias que pensar.


Caprabo: Acrónimo de los apellidos de los catalanes Pere Carbó, Jaume Prat y Josep Botet, fundadores de la empresa.


CCC: Siglas de Centro para la Cultura y el Conocimiento.


Ceac: La empresa empezó impartiendo un curso por correspondencia para ingresar en Escuelas de Aparejadores, de ahí sus siglas: Centro de Estudios de Aparejadores por Correspondencia.

Chips Ahoy!: Juego de palabras con el término chip (en inglés, pepita, por los trozos de chocolate) y la famosa frase "Ships ahoy!" ("¡Barco a la vista!").
 
Chupa Chups: Enric Bernat registró este caramelo con el nombre de Chups, pero la primera campaña radiofónica, al repetir “Chupa, chupa el chupa Chups” provocó que el mercado comenzara a denominarlo así, razón por la cual acabó recibiendo ese nombre. El logo, por cierto, es creación del magnífico Salvador Dalí.

Cisco: Aféresis del nombre de la ciudad natal de los dos fundadores: San Francisco. Por eso, el símbolo de la empresa es el puente Golden Gate.


Coca-Cola: Elaborada a partir de hojas de coca y de extracto de nuez de cola, esta bebida no alcohólica comenzó a gozar de gran popularidad por su agradable sabor y sus virtudes euforizantes.



Coronita: El Grupo Modelo de México, empresa fundada por emigrantes leoneses, eligió el nombre de Coronita en España para su cerveza porque el nombre de Corona (en referencia a León) ya estaba registrado.

Danone: El nombre de esta empresa deriva del nombre del hijo de su fundador, Isaac Carasso: Daniel. Hay quien dice incluso que el nombre de la marca procede de la adición de la palabra inglesa one a este nombre.

Delaviuda: Esta compañía de dulces comenzó de la mano del artesano Manuel López, tras cuya muerte su mujer, María Rojas, se tuvo que hacer cargo del negocio. La fama de sus productos hizo que se les comenzara a conocer como “Los de la viuda”, lo que al final le dio el nombre definitivo.

Dulciora: Tan simple como parece: del latín dulcis en grado superlativo neutro, esto es, lo más dulce.



Dunkin' Donuts: Evoca, literalmente en inglés, la rutina matutina estadounidense de mojar el bollo (dunk the doughnut) en el café.



eBay: Abreviatura de East Bay, uno de los distritos de San Francisco.


Endemol: Unión de los apellidos del empresario de producciones John de Mol y su acérrimo rival, el empresario teatral Joop van den Ende.


Eroski: Contracción de las palabras comprar (erosi) y lugar (toki) en euskera. Así, Eroski sería el lugar donde se puede comprar.


Freixenet: Nombre derivado del de la finca de fresnos Freixenada, perteneciente a la familiar Ferrer, dueña de la empresa.


Google: Este buscador recibe el nombre del término con que el matemático Eduard Kasner definió el número 10100: googol (en español, gúgol). Sin embargo, debido a un error al registrar dicho nombre, al final quedó registrado con el actual.

  
Häagen-Dazs: Curiosamente, uno de los nombres más complicados de marcas comerciales, del que cualquiera esperaría que tuviera una traducción exacta, no tiene origen alguno, ya que es una palabra inventada bajo las convenciones del idioma noruego.

Harley Davidson: La mítica moto de Elvis Presley y Marlon Brando nació en un taller de Milwaukee de la mano de los veinteañeros William S. Harley y Arthur Davidson, cuyos apellidos dieron nombre a la marca.

Helios: En griego antiguo, sol, como el que presumiblemente reciben los productos de esta empresa.


Hennes & Mauritz (H&M): El sueco Erling Persson abrió una tienda de ropa a bajos precios sólo para mujeres, llamada Hennes (en sueco, “para ella”). Cuando Mauritz Widforss adquirió la empresa, ésta pasó a denominarse Hennes & Mauritz. Curiosamente, a partir de ese momento, la tienda amplió su oferta también al público masculino, de tal modo que en español las siglas podrían interpretarse como Hombre & Mujer.

Heno de Pravia: La historia de la marca y de su nombre comenzó con un viaje de Salvador Echeandía Gal a Asturias, donde se pierde y queda literalmente prendado del aroma que deja el heno recién cortado en el pueblo de Pravia., razón por la cual trató de captar ese perfume y la textura y color del heno en sus productos.


Ikea: La empresa fue fundada en una de las regiones más pobres de Suecia por Ingvar Kamprad, nacido en la ciudad de Elmtaryd Agunaryd, cuando sólo tenía 17 años. El nombre procede de las iniciales de su nombre y apellido (IK) y las de su lugar de origen (EA).


Intel: Intel nació de la mano de Gordon Moore y Robert Noyle. El nombre original iba a ser Moore-Noyce, pero, en vista de que en inglés sonaba muy parecido a "más ruido" (more noise), se decantaron por la abreviatura de Integrated Electronics.

Jacuzzi: Dada la necesidad de un familiar de recibir tratamientos diarios de hidroterapia, los siete hermanos italianos Jacuzzi, que vendían bombas de agua para las granjas, construyeron una bomba sumergible para bañeras que, como sabemos, tuvo un éxito brutal que ha perdurado hasta nuestros días.


James Bond: Técnicamente, no es una empresa, pero la saga al completo sí podría comsiderarse toda una franquicia, creada por Ian Fleming con el nombre de un ornitólogo americano al cual admiraba.

  
(Bitter) Kas: Este nombre se compone de la primera letra del apellido de la familia Knörr, antiguos dueños de la empresa, más el nombre de la desaparecida embotelladora vitoriana de gaseosas El As, aunque, casualmente, cas designa a un fruto usado para fabricar refresco. Anteriormente, se anteponía la palabra bitter (glacial) en referencia a lo refrescante de la bebida.

Kelme: Aféresis del apellido del fundador, Francisco Riquelme.


Kleenex: El término Kleenex procede de la palabra inglesa clean (limpiar), a la que se le añadió la «k» de Kimberley-Clark y la terminación ex para señalar que formaba parte de la familia Kotex.

Kodak: George Eastman, fundador de la empresa, quería que el nombre su empresa comenzase o terminase con la letra «k», su preferida por su fuerza. Tras diversas combinaciones, el resultado final fue el que conocemos.

Kukuxumusu: En euskera, beso (musu) de pulga (kukuxu). El objetivo de los creadores era contravenir las indicaciones para crear un buen nombre comercial, de modo que escogieron una expresión difícil, diferente, sonora y divertida que expresara un aspecto de la naturaleza en su idioma natal.

Lacasitos: Diminutivo sustantivado de Lacasa, nombre de la empresa.

Lego: El danés Ole Kirk Christiansen comenzó a construir artículos de madera, entre ellos juguetes, a los que dio el nombre Lego por la expresión "Leg godt" (jugar bien).


Levi’s: Probablemente, una de las marcas comerciales cuyo nombre más personas saben de dónde procede: del nombre de su creador, Levi Strauss.


LG: Siglas de Life's good (la vida es buena).


Linux: Este sistema operativo informático se llama así por su primer desarrollador, Linus Torvald, con un cambio de la «s» por una «x» en honor al sistema operativo Unix.


Lois: Los fabricantes españoles de esta ropa vaquera pretendieron darle un toque francés a la denominación de su marca. Pensando que Lois era la traducción del nombre masculino Luis, escogieron dicho nombre, a pesar de que en realidad debería haberse llamado Louis.

Lucky Strike: Su creador, el doctor R.A. Patterson, asoció su tabaco con los buscadores de oro californianos. De ahí surgió el nombre de Lucky Strike (literalmente, golpe de suerte).


Mango: Isak Andic buscaba un nombre con gancho, fácil de recordar y que, además, sonara prácticamente igual en cualquier idioma. Parecía imposible, hasta que el empresario se acordó de un viaje a Filipinas, donde había probado el mango por primera vez y le había impactado enormemente, razón por la cual escogió ese nombre para su empresa.


María: Esta marca de las galletas más famosas es el nombre de la nieta del fundador de la empresa, Eugenio Fontaneda (huelga decir qué otra marca, propiedad de María, procede de este apellido).

Mercadona: En italiano, mercado de la mujer.



Mercedes: El nombre de estos coches corresponde a una niña vienesa, hija del comerciante y cónsul general Emil Jellinek, entusiasta del incipiente automovilismo de principios del siglo XX.

Mercromina: En realidad, no es otra cosa que una forma derivada de la solución mercurio-cromo.

Miko: El fundador de esta empresa, de procedencia española, le puso el nombre del perro de su vecino. En la actualidad, se la conoce como Frigo (del latín frigidus: frío).

Minute Maid: A pesar de significar sirvienta, la palabra inglesa maid se utiliza por similitud a made (hecho), de modo que la traducción sería hecho al minuto o hecho al momento, pues se pretende dar la impresión de que el zumo sabe igual que recién exprimido.

Motorola: Paul Galvin fundó una empresa para fabricar radios de coches adaptando las radios de la época, conocidas como vitrolas. Galvin llamó a su radio Motorola, fusión de las palabras motor y vitrola. Más tarde comenzaría a fabricar teléfonos móviles.

Napster: Mote infantil que se le solía dar al fundador de esta pionera de la piratería musical, Shawn Fanning.


Navidul: Acrónimo de natural, viejo y dulce.


Netscape: Derivación de lanscape (paisaje) con el prefijo net, significando algo así como paisaje de Internet.

Nike: Niké es la diosa griega de la victoria en la cultura clásica griega, concepto aquél usualmente aludido por cualquier marca deportiva.

Nivea: Del término latino nivis (nieve), ya que su níveo color recuerda a ésta. 

Nokia: A orillas del río Nokia (Finlandia) nació una empresa de pasta de papel fundada por Fredrik Idestam. Años después, esta compañía se convertiría en una de telecomunicaciones de las más famosas.


Panda: El nombre de esta empresa dedicada al desarrollo de sistemas antivirus procede del grupo de amigos que la iniciaron. Una “panda” de amigos.

Pepsi-Cola: Ingredientes principales de la receta: pepsina y nuez de cola.


Pikolín: Adaptación de la palabra italiana piccolino (pequeño, agradable, coqueto), propuesta por un amigo italiano del director de la empresa.


Pizza Hut: En inglés, viene a significar la choza de las pizzas (pizzas' hut), ya que la primera tienda se parecía a una choza.

Pryca: Acrónimo de Precio y Calidad.


Pull & Bear: En inglés, tira (pull) y aguanta (bear).

Ray-Ban: Literalmente, prohibido el rayo, ya que estas gafas de sol fueron las primeras en eliminar los rayos UVA e infrarrojos.

Scalextric: El empresario británico Fred Francis fabricó unos cochecitos de hojalata que funcionaban con una maquinaria a cuerda de reloj denominados scalex. Con la incorporación de la alimentación eléctrica, nacieron los actuales scalextric (scalex + electric) y el nombre de la marca.

Scottex: Formado a partir del nombre original del grupo, Kotex.


Sony: En referencia a la canción Sonny boy y a que sonus significa sonido en latín.


Sun: Siglas de Stanford University Network.


Talgo: Iniciales de tren articulado ligero Goicochea-Oriol. Alejandro Goicochea fue el ingeniero y José Luis de Oriol, el empresario que aportó el dinero.

Tampax: Abreviatura de tampon-vaginal pack.


Toyota: Kiichiro Toyoda, creador de la empresa, hubo de cambiar la «d» de su apellido por una «t» para facilitar su pronunciación.


Timberland: Literalmente, la tierra del timber, siendo el timber una madera propia de New Hampshire (EEUU), sede de la empresa. Esto explica que su símbolo sea la imagen de una encina.


Trivial Pursuit: En inglés, actividad trivial. Su origen se remonta a los años '80, cuando dos periodistas canadienses discutían acerca de quién sabía más sobre cuestiones triviales de distintas disciplinas. La discusión culminó con la creación del famoso juego.


Tupperware: Fusión del apellido del creador, Earl Silas Tupper, y de la palabra inglesa ware (conjunto de útiles).

Twingo: Renault movilizó a sus creativos para dar nombre a un nuevo coche. Se hizo una lista con diferentes tipos de baile y después combinaron el principio y el final de dos palabras. Así nació Twingo, de la contracción de twist y de tango.

Valor: Nombre que utilizaban los clientes originales de la empresa emergente para designar a estos chocolates, en parte por su calidad, en parte por su cercanía con el nombre del artesano, Valeriano López.

Vaselina: Derivado de la palabra alemana Wasser (agua) y del griego elaion (aceite de oliva).

Vespa: En italiano, avispa, ya que esta moto recuerda a dicho animal.


Vick’s Vaporub: Fusión de Vick, apellido del creador, vapo (de vapor) y  rub (en inglés, frotar, ya que este producto se frota en el cuerpo).

Victoria's Secret: Nombre procedente del de la mujer del fundador, que un día quiso regalar lencería a su mujer y encontró bastantes problemas debido al tabú que parecía suponer, lo cual le animó a embarcarse en la aventura empresarial.

Virgin: Nombre escogido ante la virginidad de los creadores en el mundo de los negocios.

Wheaties: Diminutivo de wheat (trigo), propuesto por Jane Bausman, esposa de un ejecutivo de la empresa productora, en un concurso patrocinado por la marca, ya que pensaba que "no hay nada más simpático que un diminutivo".

Yahoo!: Según Yang, imagen pública de la compañía, y Filo este nombre fue elegido porque los creadores se consideraban a sí mismos un par de brutos o patanes (en inglés, yahoo).


Zara: Improvisación de Amancio Ortega ante el Registro de Patentes y Marcas cuando su primera opción, Zorba, resultó estar cogida.


Zippo: Homenaje a un invento de la época: la cremallera (en inglés, zipper)


FUENTES COMPLEMENTARIAS: ION LITIO, AHORA YA SABES