11 ene. 2012 | Por: Nacho

Costar un ojo de la cara

En español, cuando algo nos ha salido especialmente caro, decimos que nos ha costado un huevo, un riñón... o un ojo de la cara. Y, a pesar de que de primeras podría parecer que la expresión simplemente hace referencia al valor de un ojo, tiene un origen histórico:

Durante una expedición en auxilio del conquistador Francisco Pizarro, el ya de por sí poco atractivo Diego de Almagro recibió un flechazo de un indígena inca que le dejó tuerto. Cuando se presentó de vuelta ante el emperador Carlos I, tan repetidamente se quejó de que el negocio le había costado un ojo de la cara que los soldados comenzaron a usar la expresión para referirse a cualquier tarea peligrosa o compleja, y de ahí hasta nuestros días.


2 opiniones:

JonCa dijo...

Curioso
Simplemente espero que eso de "me ha costado un huevo" no tenga un origen similar, sinceramente lo espero

Nacho dijo...

Que yo sepa, para nuestro mutuo alivio, no es ése el caso, o lo habría comentado XD

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