18 sept. 2011 | Por: Nacho

¡Hip, hip, hurra!

En uno de esos momentos de inspiración que todos tenemos, me he encontrado con esta archiconocida expresión y mi alma de filólogo fracasado ha comenzado a preguntarse por su origen. Como siempre, he aquí el fruto de mis pesquisas:

Para analizar esta expresión, debemos separar las dos palabras que la componen:

Por un lado, hip bien podría ser de procedencia onomatopéyica, pero una explicación tan simple resulta bastante aburrida, por lo que prefiero indagar en la teoría más generalizada e interesante. Por lo visto, cuando, hace casi dos milenios, cayó Jerusalén en las manos del general romano Tito y el templo fue arrasado, los soldados enviaron un mensaje codificado a su Senado: "HEP" o "Hierosolyma Est Perdita" ("Jerusalén está perdida" o "Jerusalén ha caído"). Al oír esto, los romanos contestaron con un sonoro "¡Hurra!", que fue repetido cuando, alzando su copa, el emperador Adriano (imagen) proclamó "HEP, HEP!". Posteriormente, este burlón grito antisemita (para los señores de Menéame, contra los judíos, según el DRAE) fue utilizado por los cruzados, los cosacos y hasta los mismísimos nazis, paradigma del antisemitismo.

Por su parte, el origen de hurra es algo más difuso, pues son numerosas las civilizaciones que han usado gritos de guerra bastante similares. Si bien hoy en día no cabe duda de que nos ha llegado a España a través del inglés hurray (antiguamente, quizá hurrah), la cuestión parece ser cómo llegó a dicho idioma. Según unos, podría proceder de la exclamación victoriosa arru de los romanos, que a su vez quizá encuentre su origen en el dios griego de la guerra, Ares. Según otros, su origen se encuentra en la famosa expresión marinera huzzah, posteriormente adoptada por ingleses, alemanes, daneses y suecos como grito de ánimo que aún puede oírse en películas bélicas. Sin embargo, ya en el Medievo existían voces eslavas parecidas de significado idéntico, como la rusa ura y la polaca hura, que podrían provenir de la expresión religiosa hur-aj (al paraíso). De igual modo, los mongoles y japoneses poseían sus propios gritos guerreros, urra y uraa (respectivamente), aunque probablemente su origen sea onomatopéyico (de hecho, no faltan los que arguyen que la propia palabra hurra no es más que eso: una onomatopeya).



FUENTE COMPLEMENTARIA: IAMROBERTO

2 opiniones:

Kaoru dijo...

Muy interesante, la verdad es que a veces usamos expresiones que ni idea tenemos de dónde proceden, o siquiera sabemos su significado.

Me gusta :)

Nacho dijo...

A mí ya me da hasta palo volver a decirlo sabiendo esto, la verdad XD Muchas gracias por pasarte, honey~

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