26 ene. 2011 | Por: Nacho

Imbécil

No, no lo digo por vosotros. Ya habréis notado que he convertido el blog de curiosidades en algo más bien centrado en aspectos lingüísticos, pero la cabra tira para el monte y esta entrada no será una excepción:

En esta ocasión, el siempre recurrente DRAE no se remonta lo suficiente en las raíces etimológicas de la palabra, que parece proceder de la Antigua Grecia, en la que la sabiduría de la edad era una cualidad muy respetada, pues se consideraba que la noocracia (gobierno de los más sabios) era la forma de gobierno más adecuada. Sin embargo, el tiempo no perdona al cuerpo y los ancianos griegos (que a lo mejor tendrían 40 o 50 años, no os creáis) solían llevar báculos o bastones para apoyarse al caminar, como el Diógenes de este cuadro. De este modo, obviando otras teorías etimológicas  como las explicadas en Memoria residual , las personas poco sabias eran llamadas imbáculos, pues se consideraba que sólo los sabios (ancianos) llevaban báculo. Con el tiempo, esta palabra evolucionó fonéticamente a imbecillis y llegó a los totiplagiadores latinos (y de ellos a nosotros).

Con similar sentido sería usada la palabra idiota (en griego, privado), referida a quienes egoístamente no participaban de la vida política, un aspecto fundamental en la democracia griega. Como en el caso anterior, el término influyó en el latín, que le comenzaría a dar el significado de ignorante que en la actualidad conocemos. ¡Recordadlo cuando uséis estos insultos!

¡Gracias, Gon!

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