Mostrando entradas con la etiqueta Construcciones. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Construcciones. Mostrar todas las entradas
21 ene 2013 | Por: Nacho

Traer por la calle de la amargura

Ésta es una expresión idiomática aún bastante oída –al menos en mi entorno– cuyo origen se ha querido relacionar con el paso de los penitentes en Semana Santa en recuerdo del via crucis o 'vía dolorosa' de Cristo hacia la cruz. Por ello, es posible encontrar calles de la Amargura en numerosas ciudades hispanas, Madrid incluido; sin embargo, por aquí la historia varía, y es de esas versiones castizas del nombre de las que quiero hablaros hoy:

Aunque en la actualidad esta calle se localiza cerca del Paseo de Extremadura, originalmente era una de las nueve calles que desembocan en la Plaza Mayor (en concreto, la calle 7 de Julio, así llamada en recuerdo de los héroes constitucionalistas que se enfrentaron en 1822 a las tropas absolutistas del rey Fernando VII). Así, hasta mediados del siglo XIX, la calle de la Amargura era conocida con tal nombre debido a que suponía el paso de los condenados a muerte desde la cárcel –en la Plaza de la Villa– a la Plaza Mayor, donde eran ajusticiados, si bien también se ha relacionado con la amarga despedida familiar de los combatientes contra los ejércitos árabes en tiempos de Alfonso XI.

Una última teoría hace referencia al estado primigenio de la Plaza, anteriormente ocupada por la laguna de Luján (no es el único caso similar en Madrid; basta citar como ejemplo el centro comercial de La Vaguada, que solía ser una auténtica ciénaga antes de construirse), donde al parecer solían crecer abundantes hierbas de sabor amargo.


FUENTE: SECRETOS DE MADRID

FUENTES COMPLEMENTARIAS: VESTIGIOS DE MADRID, 1DE3.ES
19 feb 2012 | Por: Nacho

Los más caros

Nada mejor en tiempos de crisis que información sobre las cosas más caras del mundo para indignarnos un poquito. La mayor parte de esta entrada ha sido sacada de un e-mail que me envió hace tiempo mi madre (por lo que no sé si esta lista estará actualizada), pero he tratado de ampliarlo lo máximo posible:

Whiskey: The Dalmore 15 Years Old fue elaborado exclusivamente con partidas de The Dalmore de los años 1868, 1878, 1926 y 1939. Freixenet importó y comercializó sólo doce botellas, cada una de las cuales supera en precio los 39 mil euros.

Coñac: La licorera Remy Cointreau comercializa una variedad de coñac a siete mil euros por botella.

Champán: En 2005, Pernod Ricard puso a la venta un blanc de blancs (producido sólo con la uva Chardonnay) para superar a la hegemónica marca Dom Pérignon. La Cuvée Belle Époque de Perrier Jouët puede ser vuestra por mil euritos la botella.

Vino: El vino blanco más longevo es el Chateau d'Yquem de 1787, cuyas uvas se produjeron en un momento histórico especialmente relevante: Washington se convertía en el primer presidente estadounidense, James Watt desarrollaba la máquina de vapor y María Antonieta perdía la cabeza por su pueblo. Fue adquirido por un coleccionista privado por el módico precio de 80 mil dólares. Por cinco mil dólares menos, un restaurante adquirió la que se cree que es la última botella de Romanée-Conti de 1875, convirtiéndose en el vino más caro comprado por un restaurante.

Cerveza: Los arqueólogos de Cambridge recuperaron en el Templo del Sol de Nefertiti una antigua receta para elaborar cerveza que en la actualidad sólo se realiza por encargo. Cada botellín de Tutankhamon vale 52 dólares, si bien la cerveza de edición limitada más valiosa es la Samuel Adams Utopias, de la que tan sólo se elaboraron ocho mil botellas de 147 euros cada una.

Café: El Kopi Luwak o café de civeta se obtiene de los excrementos de la civeta, un felino indonesio que se alimenta de granos de café y los expulsa sin digerir. Cuesta entre 750 y mil euros el kilo y puede disfrutarse en algunas cafeterías neoyorquinas por 40 dólares la taza.

Agua: ¿Quién querría agua del grifo pudiendo gozar del agua potable más pura presentada en una botella de cristal con incrustaciones multicolor de Swarovski? Aparte de los que no puedan pagar los hasta 370 euros que cuesta la botella de Bling H2O, claro está...

Perfume: Por mucho que se hable del Chanel nº. 5, nada como el Nº. 1 Imperial Majesty, creado en 1872 a petición de la reina Victoria de Inglaterra. Este perfume requiere un año para su elaboración y unos 200 ingredientes de todo tipo y de todas partes del mundo. Su envase de cristal de Baccarat de 500 ml, de fabricación limitada, incluye un diamante blanco y su tapón reproduce la corona de la reina. También era el elegido por los pasajeros de primera del Titanic, de forma que las mujeres lo llevaban a modo de colgante, lo cual no es de extrañar si se considera que su precio alcanza los 195 mil euros por frasco.

Comida: El alimento más costoso del mundo es la trufa blanca debido a su rareza, ya que no puede cultivarse, sólo se conserva fresca unos pocos días y crece en muy pocos lugares durante una época determinada del año. Aunque cuesta seis mil euros el kilo, un millonario de Hong Kong pagó 160 mil dólares por un ejemplar muy especial. También merece la pena mencionar el sándwich de 148 dólares McDonald (nada que ver con la cadena de comida rápida) de los almacenes Selfridges de Londres, hecho con pan amargo fermentado 24 horas, carne de ternera wagyu, foie-gras de langosta, mayonesa de trufa negra, queso brie de meaux (el antiguo queso real de Francia), rúcula, pimienta roja, mostaza y tomates pera.

Igualmente remarcable es la mermelada elaborada por Duerr's con motivo de su 125º aniversario, que incluye láminas de 24 quilates de oro comestibles, un champán Pol Roger Cuvée Sir Winston Churchill de 1996 y whiskey Dalmore 62 de Whyte & Mackay de 60 mil dólares la botella. Una tostada untada de esta mermelada cuesta unos 150 dólares, pero el tarro completo llega a los 2100 dólares. También con láminas de oro se sirve en la heladería neoyorquina Serendipity un helado en copa de cristal de Baccarat con cuchara de oro. El helado contiene vainilla de Tahití y Madagascar, chocolate, caramelos recubiertos de oro, trufas y caviar y sólo os costará mil dólares de nada.

En un restaurante, el plato más económicamente doloroso que se puede pedir es la carne de vaca de Kobe con pimienta y mostaza del Aragawa en Tokio, segunda ciudad más cara del mundo tras Zúrich. ¿Su precio? 580 dólares el plato.

Puros: Los habanos espléndidos de la marca Cohiba pertenecen a una edición limitada. Cada caja, cubierta de piel de raya curtida, contiene 25 puros de 20 cm cada uno y cuesta la friolera de 15 mil euros.

Diamante: El Diamante de la Esperanza es una de las gemas más raras y valiosas del mundo a causa de su corte y tono azulado. Pesa 45,52 quilates y ha pertenecido a personalidades como Luis XIV y María Antonieta. Fue subastado por Sotheby's en Hong Kong por 5,68 millones de euros. Un diamante azul similar puede encontrarse en un anillo de Chopard (imagen) con aro de oro blanco de 18 quilates, adquirido en 2007 por entre 16 y 18,5 millones de dólares por un coleccionista de diamantes.

Libro: Los Evangelios del príncipe Enrique, el León, cuya propiedad comparten actualmente los Estados de Alemania, Baja Sajonia y Baviera y la Fundación del Patrimonio Cultural Prusiano, es un manuscrito de 1188 elaborado por monjes con 226 hojas de pergamino y 50 ilustraciones únicas. Sólo puede verse durante, como máximo, seis semanas al año y fue obtenido en una subasta de Sotheby's en 1983 por 16 millones de euros.

Cuadro: El pintor Gustave Klimt realizó en 1917 un retrato de Adele Bloch-Bauer, posteriormente incautado por los nazis en la II Guerra Mundial. Fue adquirido por el magnate Ronald Lauder por 135 millones de dólares.

Fotografía: La obra 99 Cents II, Diptych (imagen, abajo) del artista alemán Andreas Gursky fue vendida por la casa de subastas londinense Sotheby's por 2,3 millones de euros.

Videojuego: Tras siete años de desarrollo y casi 20 millones de dólares invertidos, el videojuego Shenmue para la Dreamcast de Sega se convirtió en el más caro de la Historia, a pesar de que no impresionó demasiado y tuvo, por tanto, unas ventas más bien mediocres.

Videoclip: Con diferencia, el vídeo musical más costoso de la Historia fue Scream de Michael Jackson: siete millones de dólares. El rodaje duró once días y sólo el maquillaje de Jacko supuso tres mil dólares.


Película: A día de hoy, la película más cara de la Historia moderna es Piratas del Caribe 3: En el fin del mundo con 300 millones de dólares de presupuesto y más del triple recaudado, aunque se prevé que la producción de El hobbit costará 80 millones más. Sin embargo, considerando que el valor del dinero varía con el paso del tiempo, en realidad se considera que la película más costosa de la Historia fue la versión de Guerra y paz de León Tolstói dirigida en 1968 por Sergéi Bondarchuk, en la que se emplearon 100 millones de dólares de entonces, equivalentes a entre 600 y 700 millones de los de ahora.

Serie: Con 20 millones de dólares sólo el episodio piloto y cuatro millones por capítulo, Terra Nova de Steven Spielberg se ha convertido en la serie más cara de la Historia, si bien sus nueve millones de espectadores no han bastado para amortizar la inversión.

Actor: En la actualidad, la revista Forbes sitúa a Leonardo DiCaprio en la cumbre del top 15 de los mejor pagados de Hollywood con unas ganancias de 54 millones de euros gracias a sus recientes éxitos Origen y Shutter Island, que recaudaron juntas 840 millones de euros. Le siguen en el ránking Johnny Depp (35 m.€), Adam Sandler (28 m.€), Will Smith (25 m.€), Tom Hanks (24,5 m.€), Ben Stiller (34 m.$), Robert Downey Jr. (31 m.$), Mark Wahlberg (28 m.$), Tim Allen (22 m.$), Tom Cruise (22 m.$), Jim Carrey (20 m.$), Daniel Craig (20 m.$), Robert Pattinson (20 m.$), Brad Pitt (20 m.$) y Matt Damon (18 m.$). Estas cifras, eso sí, resultan ridículas si las comparamos con los 185 millones de euros que logró recaudar Mel Gibson en un solo año.

Coche: El automóvil antiguo de mayor valor es el Auto Unión de Audi (imagen, arriba), construido por encargo del mismísimo Adolf Hitler en torno a 1935. Actualmente quedan sólo cinco unidades, una de las cuales fue subastada por 15 millones de euros. En cuanto al coche moderno más caro, se trata del Bugatti Veyron (imagen, abajo), del cual se produjeron 300 unidades. Alcanza los 400 km/h, tiene una carrocería de fibra de carbono que pesa sólo 80 kilos y con ahorrar 1,4 millones de dólares podréis haceros con él.

Móvil: Hace pocos años, la empresa GoldVish ingresó en el Libro Guinness por un teléfono móvil de oro, diamantes y piel de cocodrilo que costaba un millón de euros. De igual forma, Apple entregó al futbolista David Beckham un iPod bañado en oro de 18 quilates con 430 diamantes de 4,30 quilates y valorado en 41 mil dólares.

Televisión: Con 28 kilos de oro rosado de 18 quilates, 72 diamantes y piel de cocodrilo cosida a mano, la PrestigeHD Supreme Rose Edition de Stuart Hughes es la televisión más valorada por su coste de 2,3 millones de dólares. Del mismo artista es el iPhone 3GS Supreme Rose de 2009 (3,1 millones de dólares), recubierto de oro de 22 quilates y adornado con 53 diamantes, aunque más tarde sacaría una segunda edición con oro rosado de 18 quilates, cientos de diamantes y una esmeralda de 7,1 quilates en el botón de navegación. 

Ordenador: Chapado en oro y con unas características técnicas insuperables, el ordenador de más precio está valorado en 24 mil dólares.

Reloj: Actualmente, el reloj más caro a la venta es el Sky Moon Tourbillon de Patek Philippe, a 800 mil dólares la unidad. De edición limitada, la firma Vaucheron Constantin comercializó por su vigésimo aniversario siete ejemplares de su Tour d'Ille, que estáis a tiempo de adquirir por apenas 1,5 millones de dólares.

Consolador: Aunque no lo creáis, hasta en el onanismo cabe el lujo. El joyero francés Jean-François Tokars, especializado en lo que llama joyas íntimas, vende a 54 mil dólares la unidad un juguete sexual de oro macizo de 18 quilates engastado con 117 diamantes.


Muñeca: La Barbie más valiosa incluye en su diseño 318 diamantes reales, lo que alza su precio hasta los 98,8 mil dólares, aunque fue realizada con fines publicitarios y no está, por tanto, a la venta.

Cama: Diseñada por el arquitecto holandés Janjaap Ruijssenaars, utiliza imanes para mantenerse flotando en el aire. Podéis haceros con esta ganga por aproximadamente 1,5 millones de dólares, instalación y señorita incluidas.


Hotel: El conocido Burj Al-Arab de Dubai, situado sobre una isla artificial a 280 metros de la playa, posee 202 suites dobles cuyos precios oscilan entre los 1500 y 30 mil dólares la noche. Está diseñado de modo que nunca dé sombra a la playa e incluye un helipuerto en su punto más alto. Aún más caro es el hotel La Mansión de Las Vegas, que pone a disposición de cada uno de sus 29 hospedados un mayordomo propio e incluye piscina privada, balneario, dos chefs (uno especializado en comida asiática y otro en continental) y traslado desde el aeropuerto en un Rolls-Royce, si bien los cinco mil dólares que cuesta cada habitación no incluye las comidas. No obstante, la habitación de hotel más susceptible de provocarnos la ruina es la Royal Penthouse Suite del hotel President Wilson (Ginebra, tercera ciudad más cara del mundo), que ocupa los 1680 m2 de toda una planta y cuenta con diez habitaciones, siete baños y un área privada para hacer ejercicio. Sólo 65 mil dólares por noche.

Casa: Con nombre propio y situada en Surrey (Inglaterra), Updown Court consta de 103 habitaciones, 23 hectáreas de jardines, helipuerto, cinco piscinas, cinco establos, 22 baños de mármol y unos 4600 m2 cubiertos, amén de diversas obras de arte, como sus mosaicos de oro de 24 quilates. Para los interesados, podéis ir sacando 105 millones de euros de vuestra cuenta bancario en las islas Caimán. Y si preferís un modesto pisito en Nueva York por 72 millones de dólares, informaos sobre el apartamento The Pierre, el cual posee unas magníficas vistas del Central Park desde sus varias terrazas, así como escaleras de mármol negro, paredes revestidas con madera inglesa antigua, veinte ventanas de estilo afrancesado y una original sala de bailes que en la actualidad se usa como salón.

Trajes: La firma Brioni diseña maravillas cuyo precio varía entre los 4200 y los 7500 dólares.

Bikini: Susan Rosen diseñó para Victoria's Secret un bikini de 150 diamantes Steinmetz D libres de marcas (y, por tanto, con un brillo inigualable) puestos sobre platino. También incluye un diamante de 51 quilates y otro de corte esmeralda, ascendiendo su precio hasta los 30 millones de dólares.

Zapatos: Aunque los zapatos más caros en la actualidad es un conjunto de tres piezas de 1830 dólares de la casa Berluti, los prestigiosos zapatos Lobb, que suelen valer entre 700 y mil euros, pueden alcanzar los 3500 euros si están hechos a medida.

Objeto: Estas cifras generan escalofríos, pero se quedan en nada frente a los costes de grandes infraestructuras de todo el mundo. Y, curiosamente, el objeto de mayor valor en la faz de la Tierra... no está en ella. De hecho, está orbitando a 360 km de la atmósfera, y es que la Estación Espacial Internacional ha llegado a costar más de cien mil millones de dólares.



17 feb 2011 | Por: Nacho

Estar en la gloria

Magnífica expresión muy usaba aún hoy en día. Y para descubrir su origen hemos de remontarnos a la Antigüedad griega:

En la Antigua Grecia, las casas o domus, a las que se accedía atravesando las fauces (puertas, por similitud), solían tener una sola planta con diversas habitaciones. Una de estas dependencias, obviamente, era la cocina, donde se encontraba un gran brasero que hacía las funciones de horno y caldera: la gloria. Por tanto, en invierno, la mejor habitación del hogar –palabra etimológicamente relacionada con el fuego– era la cocina, y por eso decimos en la actualidad eso de "estar en la gloria".

¡Gracias, Mª Carmen!

Picadero

Una palabra que todos sabemos a qué se refiere, como por tácito acuerdo o simplemente de oírla en su contexto. Y lo interesante no es su etimología, sino su significado original. ¡Allá vamos!

Originalmente, los picaderos eran las caballerizas o cuadras, es decir, donde se solía dejar a los caballos. Su actual designación como lugar de encuentros amorosos se debe a que, debido a su amplitud e intimidad, solían ser usadas por los mozos para sus relaciones sexuales, al igual que el pajar (y me ahorraré mis reflexiones sobre la coincidencia entre pajar y paja).

¡Gracias, Víctor!
3 ene 2011 | Por: Nacho

Faraones egipcios

Ayer visité la exposición en la Casa de Campo sobre Tutankamón y, aunque resultó francamente decepcionante, aprendí unas cuantas cosas sobre el Antiguo Egipto. En concreto, mi chico mencionó dos hechos curiosísimos, que son los que explico a continuación:

Al igual que el escarabajo, la serpiente era considerada un animal sagrado en Egipto. Por ello, la corona de los faraones contenía en todo caso una serpiente, llamada Uraeus, ya que se pensaba que, en caso de estar en inminente peligro el faraón, la serpiente le defendería escupiendo llamaradas al agresor.

Por otra parte, los rostros de los faraones siempre eran esculpidos en los sarcófagos con barba. Si el sarcófago había sido realizado estando en vida el faraón, la barba era lisa; si el faraón moría antes de terminar el sarcófago (como Tutankamón, aquí presente, que murió muy joven), se esculpía una barba trenzada.

Esto me recuerda al famoso mito de que las estatuas ecuestres se esculpen en función del tipo de muerte del retratado: si moría naturalmente, el caballo se representaría en reposo, mientras que si moría en batalla o por heridas de guerra, el caballo tendría, respectivamente, ambas o sólo una pata alzada. En realidad, esto no siempre es cierto (tal y como señala Pérez Vaquero en su blog), ya que las convenciones a este respecto proceden de las estatuas públicas alemanas, reservadas a los monarcas y políticos importantes. Sin embargo, a menudo un caballo encabritado es símbolo de guerra y uno con las cuatro patas en el suelo significa la paz, como sucede en la Plaza de los Héroes de Budapest.

¡Gracias, Miguel!


FUENTE COMPLEMENTARIA: FEEDERICO
28 nov 2010 | Por: Nacho

OK

Probablemente, las siglas (si es que lo son) más usadas en cualquier idioma del mundo civilizado. Y su etimología da para mucho hablar (en este caso, escribir), ya que es tan incierta que las teorías son múltiples (ya se sabe: "La victoria tiene muchos padres"). Os pondré cuantas he encontrado a continuación en orden más o menos cronológico:

En primer lugar, existen entendidos que sitúan el origen del vocablo en la expresión okeh () del idioma choctaw (indígena norteameriano) o en la afirmación latina hoc illem, previo paso quizá por el equivalente occitano oc, que probablemente llegó a EEUU desde el continente africano con los esclavos negros, aunque existen evidencias de que el rey británico Ricardo I, Corazón de León usaba esta afirmación (siendo provenzal, sólo hablaba occitano y francés), lo cual era motivo de mofa por parte del pueblo, especialmente debido a lo indeciso que era el monarca (lo que le valió el sobrenombre de Le Roi Oc-et-Non, es decir, el Rey Sí-y-No). Igualmente, los irlandeses poseen en su lengua la exclamación och aye (probable corrupción del oh yeah), que pudo ser transmitida a los norteamericanos como consecuencia de la ingente inmigración irlandesa del país, especialmente en Massachusetts y Boston (dato este último interesante, ya que de Boston procede la primera referencia al término).

Otros opinan que podría proceder de las iniciales de ola kalá (todo está bien), lo cual era escrito en la antigua Nueva York, donde residía gran cantidad de población griega, en las mercancías llegadas desde su tierra natal. De forma similar, las balas de algodón de las plantaciones sureñas francófonas de EEUU se marcaban con las siglas de au quai (al muelle, pronunciado o-k) cuando estaban listas para su embarque, lo cual también ocurre con otra versión, que sostiene que la expresión procedería de una deformación gráfica de all correct, producto del analfabetismo de los encargados de marcar el equipaje de los trenes. No obstante, muchas otras teorías alternativas postulan también que esta deformación se pudo haber producido en otras circunstancias (por ejemplo, también se le atribuye el primer uso al presidente estadounidense Andrew Jackson, retratado en la pintura de la derecha).

También podría tratarse de una cuestión fonética, ya que, en catalogación de madera, la más fina era la de roble (en inglés, oak), que era llamada oak-A (pronunciado oukei, transcripción de la pronunciación de las letras «o» y «k», respectivamente, en inglés), o incluso podría suponer la negación del KO (knock out) del boxeo.

Ya en los años '30 del siglo XIX, existió un telegrafista especialmente eficiente llamado Oscar Kevin que solía firmar sus mensajes con sus propias iniciales. Lo mismo hacía el jefe de control de calidad de la empresa automovilística Ford (o Mercedes-Benz, según otras versiones), Otto Kaiser, que marcaba con sus iniciales a los vehículos que pasaban la inspección. En la misma línea, Martin Van Buren (imagen) utilizaba el sobrenombre Old Kinderhook en referencia a su lugar de nacimiento, una villa de Nueva York, y llegó a formarse el Democratic OK Club, que vendía al candidato a presidente estadounidense como una persona correcta, fiable y veraz.

En torno a la misma época, los inmigrantes italianos de las acerías norteamericanas avisaban al grito de "¡Occhiali!" cuando vertían el acero hirviendo para que el resto se pusiese las gafas protectoras, aunque el ruido de la industria debía ser tal que sólo se escuchaba algo así como ok. A pesar de todo ello, la primera evidencia que se tiene del término apareció en 1939 en un artículo atribuido a Charles Gordon Greene, editor del periódico Boston Morning Post, que gustaba de poner iniciales y, entre paréntesis, su significado, provocando en ocasiones la incoherencia al atribuir deliberadamente iniciales incorrectas a ciertas expresiones. En este caso, por ejemplo, se escribió OK como siglas de all correct. Evidentemente, toda teoría sobre el término fundamentada en hechos posteriores a este año deja de ser creíble, aunque es mi deber mencionarlas para interés del lector.

De hecho, la explicación más conocida se remonta a la Guerra de Secesión, acontecida en EEUU entre los años 1861 y 1865, durante la cual se anotaban en una pizarra las bajas en el campo de batalla. Cuando no ocurría ninguna muerte, se anotaba 0 killed (cero muertos), que, por similitud entre el cero y la «o», se quedaría en el actual OK con el significado de algo positivo.

La última teoría se sitúa alrededor de 1867, cuando el ingeniero alemán John Augustus Roebling diseñaba el Puente Colgante de East River y firmaba los escritos aprobados con las iniciales AK (alles klar, expresión alemana para todo correcto). Sin embargo, la pronunciación por parte de sus compañeros de la palabra all (todo, pronunciado oll) le causó tal confusión que acabó mezclando ambos idiomas y escribiendo OK, es decir, oll klar, que se asemeja a la expresión oll klor del bajo alemán con el mismo significado.

Como colofón, cabe señalar lo curioso que es el gesto utilizado en sustitución de OK, consistente en formar una circunferencia juntando las yemas de los dedos pulgar e índice y levantando el resto, ya que supone la transcripción gestual de las dos letras: la «o» (circunferencia) y la «k» (formada por los tres dedos extendidos). Algunos dicen que esta clave (en inglés, key) se usaba durante la Guerra de Secesión para indicar que todo iba bien, recibiendo el nombre de O Key, esto es, la clave de la «o» (circunferencia).


20 nov 2010 | Por: Nacho

Es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja que un rico entre en el Cielo

Curiosa frase de Jesucristo (si no lo fuera, no estaría aquí), como tantas otras. Parece una muestra obvia del recurso de reducción al absurdo, pero si en algo coinciden los entendidos es en que no es así:

A grandes rasgos, son dos las teorías sobre el origen de la expresión:

La primera de ellas lo atribuye a una mala traducción de San Jerónimo, traductor biblíco, que pudo haber confundido la palabra griega kamelos (soga gruesa de amarre) con camello. Por tanto, no sería extraño decir que una soga difícilmente pasará por el diminuto ojo de una aguja (aunque más insólito resultaría que pasase un camello, ciertamente).

La segunda teoría, más cabal en cuando a la interpretación, se refiere a las angostas puertas de las murallas de las ciudades que se utilizaban por las noches en tiempos de Jesús, por las que, realmente, un camello bien podía pasar, pero no sin antes librarse de toda su carga. Así, el mercader que quisiese entrar a la ciudad habría de despojarse de todos sus bienes antes de pasar, lo cual es una clara metáfora a lo que deben hacer los ricos para entrar en el Reino de los Cielos.

Ligeramente relacionada con esta última teoría, existe una tercera no muy popular que habla de un estrecho paso montañoso conocido con el nombre de Ojo de Aguja por su angostez, la cual no permitía el paso de cualquiera animal de la envergadura de un camello.


FUENTES: ETIMOLOGIAS.DECHILE.NET, AUTORNETO